Chapter 1 - El golpe que cambió la casa

Emily Reed bajaba las escaleras con una mano sobre el vientre y la otra aferrada al pasamanos oscuro.
A sus treinta y una semanas de embarazo, cada paso requería más cuidado que antes. La casa estaba tranquila, bañada por la luz suave de la tarde, y desde el piso superior llegaban únicamente los sonidos apagados de un televisor encendido en alguna habitación.
Sophia estaba detrás de ella.
Demasiado cerca.
Emily había notado su presencia desde el segundo piso, pero no dijo nada. Durante las últimas semanas, la hermana de Michael había empezado a comportarse de una manera extraña: aparecía sin avisar, hacía preguntas sobre el embarazo y parecía obsesionada con saber exactamente cuándo Emily estaría sola en casa.
Emily llegó al séptimo escalón.
Entonces sintió el golpe.
Un pie impactó contra su espalda.
—¡Ah!
Sus dedos perdieron el pasamanos.
Todo ocurrió demasiado rápido.
Su cuerpo chocó contra un escalón, después contra otro. Emily intentó girarse para proteger el vientre mientras descendía sin control hasta golpear el rellano inferior.
El dolor le robó el aire.
—Mi bebé…
Se acurrucó alrededor del vientre.
Arriba, Sophia permaneció inmóvil durante apenas un segundo.
Luego escuchó una puerta abrirse.
Y cambió por completo.
Se dejó caer junto al rellano superior, se llevó una mano al hombro y comenzó a llorar.
—¡Michael!
Emily levantó la cabeza.
—No…
Michael apareció corriendo desde el pasillo.
Vio a su hermana aparentemente herida.
Después vio a Emily abajo.
Sophia señaló hacia ella.
—¡Michael! ¡Emily me tiró!
Emily sintió un terror distinto al dolor físico.
—Eso es mentira.
Michael ya descendía.
—¿Atacaste a mi hermana?
—Michael, escúchame…
Pero él no escuchó.
Su rabia había decidido antes que él.
Cuando llegó al rellano, discutieron durante unos segundos y Michael reaccionó impulsivamente, golpeándola en el rostro.
Emily se tambaleó contra el pasamanos.
El silencio posterior fue peor.
Con una mano sobre la mejilla y otra sobre el vientre, lo miró como si acabara de convertirse en un extraño.
—Me condenaste sin escucharme.
Michael abrió la boca.
Detrás de él, Sophia dejó de llorar.
Emily la vio.
Una sonrisa diminuta.
Cruel.
Triunfante.
Entonces aparecieron unos pasos pequeños.
Mason estaba en mitad de la escalera.
Su rostro estaba pálido.
—Papá…
Michael se volvió.
Mason levantó la mano.
—La cámara lo vio todo.
Todos miraron hacia arriba.
La pequeña cámara de seguridad seguía montada sobre la escalera.
La luz roja parpadeaba.
Sophia dejó de llorar.
Michael observó entonces algo más.
Su hermana ya no estaba sujetándose el hombro.
Ambos brazos colgaban normalmente.
Sophia intentó corregirlo demasiado tarde.
Michael la miró.
—¿Qué acabas de hacer?
Sophia retrocedió.
Por primera vez, el miedo en su rostro era real.
Emily intentó incorporarse.
Un dolor profundo atravesó su abdomen.
—Michael…
Él giró hacia ella.
Emily apretó los dientes.
—Llama a una ambulancia.
Entonces Michael vio una pequeña mancha oscura en el vestido lavanda.
Y toda la rabia desapareció de su rostro.
Sophia miró también.
Sus labios temblaron.
Pero no por preocupación.
Por terror.
Porque mientras Michael marcaba emergencias, Mason seguía mirando a su tía.
Y acababa de recordar algo.
May you like
Esa misma mañana, había visto a Sophia entrar en la oficina de su padre.
Y salir sosteniendo el disco duro donde se almacenaban las grabaciones de las cámaras.