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Chapter 7 - La persona que conocía la temperatura

Mother volvió inmediatamente junto a Lily.

La niña dormía.

Su fiebre había empezado a bajar.

Mother se sentó junto a ella y sostuvo su pequeña mano.

Daniel permaneció cerca de la puerta.

No se atrevía a acercarse.

—Quiero decirte algo.

Mother no respondió.

—Lo que hice hoy fue imperdonable.

Ella levantó la mirada.

—Sí.

Daniel tragó saliva.

—Pensé que estaba protegiéndola.

—La protección que pone un secreto por encima de una niña enferma no es protección.

Daniel bajó los ojos.

—Lo sé.

—Y todavía no sé qué pasará con nosotros.

—Lo entiendo.

Por primera vez, Daniel no intentó justificarse.

La puerta se abrió.

Caroline entró acompañada por el abogado.

Traían resultados.

La comparación genética había confirmado que Lily descendía biológicamente de Anna.

Pero apareció algo inesperado.

El material masculino D-4 no correspondía completamente a David.

Daniel frunció el ceño.

—Nathan dijo que era él.

—Nathan estaba equivocado —respondió Caroline.

El laboratorio había comparado una muestra antigua atribuida a David con Lily.

Solo coincidía parcialmente.

—¿Qué significa?

—Que alguien etiquetó incorrectamente D-4.

Mother sintió que el misterio regresaba.

—Entonces ¿quién es el padre biológico del embrión?

Caroline dejó otra hoja.

—Existe una coincidencia viva.

Daniel miró el nombre.

Se quedó blanco.

William Carter.

Su padre.

Evelyn soltó un grito.

—No.

Mother sintió náuseas.

Si aquello era correcto, William había proporcionado el material genético utilizado junto con el de su propia hija Anna.

Pero Caroline levantó una mano.

—Esperen. Hay otra anomalía.

La muestra atribuida a William tampoco podía pertenecerle.

—¿Qué?

—El perfil genético no corresponde a un hombre de la generación de William.

—Entonces alguien usó su nombre.

—Sí.

Daniel parecía agotado.

—¿Quién?

La puerta volvió a abrirse.

La doctora Rebecca Hayes entró.

—Creo que yo puedo responder.

Mother la miró.

Rebecca dejó su teléfono sobre la mesa.

—Después de llamarte, revisé mis notas de esta mañana.

—¿Y?

—Yo no fui la primera persona que tomó la temperatura de Lily.

Mother se quedó inmóvil.

—¿Qué?

Rebecca había llegado a las 11:14.

Pero la lectura de 103.7°F estaba registrada varios minutos antes.

—Entonces alguien la midió antes de que llegaras.

—Sí.

—¿Evelyn?

—No.

Evelyn negó rápidamente.

—Yo la medí después.

Mother sintió frío.

—¿Quién estaba en la casa?

Daniel respondió:

—Solo mamá, Lily y yo.

Noah estaba en la escuela.

Mother había salido.

Pero Rebecca negó.

—Había otro hombre.

Silencio.

—Lo vi salir por la puerta lateral cuando llegué.

Daniel se levantó.

—¿Cómo era?

—Treinta y tantos. Cabello oscuro. Aproximadamente tu altura.

Evelyn comenzó a temblar.

—David.

Rebecca negó.

—Vi la fotografía que me mostró la policía. No era David.

Daniel frunció el ceño.

—Entonces ¿quién?

Rebecca sacó una imagen capturada por la cámara de su coche.

Un hombre aparecía saliendo de la casa.

Daniel dejó de respirar.

Era casi idéntico a él.

Mother miró la fotografía.

—¿David tiene un hijo?

Evelyn cerró los ojos.

—Sí.

Daniel giró.

—¿Cómo sabes eso?

—Porque William me lo contó hace años.

—¿Quién es?

Evelyn susurró:

—Adam.

Adam Carter tenía treinta y seis años.

Había sido criado lejos de la familia.

Hijo de David.

Eso explicaba la similitud genética.

Caroline revisó los resultados.

—Entonces D-4 podría ser Adam.

Mother sintió una oleada de horror.

—¿Adam y Anna?

Evelyn negó.

—No. Adam era un niño cuando Anna murió.

—Entonces no puede ser.

Caroline observó otra fecha.

—Exacto.

Alguien había añadido material de Adam muchos años después.

Eso significaba que C-17 no era un embrión creado cuando Anna estaba viva.

Había sido creado recientemente utilizando material preservado de Anna y una muestra de Adam.

—¿Quién haría algo así?

Daniel comprendió.

—William.

Su padre había diseñado deliberadamente el embrión.

Pero ¿por qué?

Nathan fue interrogado nuevamente por teléfono.

Esta vez confesó.

William quería producir un descendiente con una combinación genética específica presente en dos ramas de la familia Carter.

No por herencia.

Por compatibilidad médica.

William sufría una enfermedad hematológica.

Necesitaba un donante extremadamente compatible.

—Lily —susurró Mother.

Nathan confirmó.

William había financiado el programa clandestino esperando crear un descendiente compatible.

Lily no había sido un accidente de laboratorio.

Había sido seleccionada.

Mother sintió una furia que casi le impedía respirar.

—Crearon a mi hija para usarla.

Daniel quedó destrozado.

—¿Por eso querían evitar el hospital?

Nathan respondió:

—William sí.

—Pero David quería que fuera.

—Sí.

—¿Y Adam?

Silencio.

Nathan no sabía.

Entonces Mother recordó la lectura.

Adam había estado en la casa.

Había medido la temperatura.

Había dejado el termómetro visible.

No intentaba ocultar la fiebre.

Quería dejar una prueba.

—Adam quería que yo la encontrara.

Daniel la miró.

—¿Por qué?

El teléfono de Mother vibró.

Número desconocido.

Un mensaje.

“LILY NUNCA FUE CREADA PARA WILLIAM.”

Mother sintió frío.

Otro mensaje apareció.

“ESO ES LO QUE NATHAN CREE.”

Después llegó una fotografía.

Adam.

Estaba delante del hospital.

En ese mismo momento.

Mother corrió hacia la ventana.

Un hombre esperaba junto a la entrada.

La misma cara de la cámara.

Daniel salió al pasillo.

Adam no huyó.

Levantó ambas manos.

—No vine a llevármela.

Daniel se interpuso.

—¿Qué quieres?

Adam miró hacia la habitación de Lily.

—Que sepan por qué existe C-17.

—Ya lo sabemos.

—No.

—William quería un donante.

Adam negó.

—Esa fue la historia que le dio a Nathan.

Mother salió de la habitación.

—Entonces dime la verdad.

Adam sacó un pequeño expediente.

—William no necesitaba la sangre de Lily.

—¿Entonces qué necesitaba?

Adam miró a Daniel.

—Que naciera.

—¿Por qué?

—Porque el nacimiento de un descendiente con los dos marcadores Carter activa una cláusula en un fideicomiso creado hace treinta y cinco años.

Daniel quedó inmóvil.

—¿Qué fideicomiso?

Adam respondió:

—El de Anna.

Evelyn apareció detrás.

—Anna era una niña.

Adam negó.

—Anna era propietaria legal de algo que William nunca pudo vender.

—¿Qué?

—Cuarenta y nueve por ciento de Carter Biomed.

Daniel palideció.

La empresa valía miles de millones.

Adam continuó:

—Cuando Anna murió sin descendencia reconocida, William tomó el control provisional.

—¿Y Lily?

—Demuestra que la línea genética de Anna continúa.

—Entonces Lily hereda las acciones.

—Sí.

Mother entendió.

William no había creado a Lily para salvar su vida.

La había creado para controlar una herencia mediante una niña cuya existencia él pensaba poder mantener secreta.

—¿Por qué revelarlo ahora?

Adam miró a Lily.

—Porque William cambió el plan.

—¿Cómo?

—Ya no necesita controlar a Lily.

Daniel sintió miedo.

—¿Qué significa eso?

Adam abrió el expediente.

Había un certificado de defunción preparado.

Nombre:

Lily Carter.

Mother sintió que el mundo se detenía.

Fecha:

el día siguiente.

Daniel agarró a Adam por la chaqueta.

—¿Quién hizo esto?

—William.

—¿Dónde está?

Adam miró hacia el final del pasillo.

Su rostro cambió.

—Aquí.

Todos giraron.

Un hombre mayor estaba de pie junto a la entrada de urgencias.

Evelyn soltó un sonido ahogado.

—William.

El hombre supuestamente muerto hacía cinco años sonrió.

Daniel se colocó inmediatamente delante de Lily.

—No te acerques.

William no avanzó.

—No vine por ella.

Mother apretó a Lily contra su pecho.

—Entonces ¿por qué estás aquí?

William miró a Adam.

—Porque mi nieto todavía no sabe para quién trabaja.

Adam palideció.

—¿Qué?

William sacó un teléfono.

Mostró una fotografía.

Adam reunido con Caroline Mercer.

Mother miró a Caroline.

—¿Qué es esto?

Caroline retrocedió.

—Puedo explicarlo.

Adam parecía genuinamente sorprendido.

William sonrió.

—Caroline nunca buscaba sus embriones.

Caroline perdió el color.

—Cállate.

—Buscaba a Lily.

Daniel se volvió hacia ella.

—¿Por qué?

William respondió:

—Porque C-17 no pertenece a los Carter.

Silencio.

Mother sintió que el corazón se detenía.

—¿Qué estás diciendo?

William miró a Lily.

—Anna nunca fue la fuente genética.

Adam abrió el expediente desesperadamente.

—Eso es mentira.

William señaló una página.

—Mira el código original.

Adam leyó.

Su rostro cambió.

Caroline cerró los ojos.

Mother preguntó:

—¿De quién era?

Adam levantó lentamente la mirada.

—Mercer.

Caroline comenzó a llorar.

—No exactamente.

Daniel dio un paso hacia ella.

—Habla.

Caroline miró a Mother.

—C-17 fue creado con mi material genético.

Mother sintió náuseas.

—Entonces eres…

—No.

Caroline negó.

—Porque mis muestras también estaban etiquetadas falsamente.

William sonrió.

—Ahora llegamos a la parte interesante.

Mother apretó a Lily.

—¿Quién es su madre biológica?

William miró directamente a Evelyn.

Evelyn comenzó a temblar.

—No.

Daniel la observó.

—Mamá.

William respondió:

—La hija que Evelyn dijo que murió a los diecisiete años.

—Anna.

William negó.

—No.

Silencio.

—La otra hija.

Daniel quedó inmóvil.

—¿Qué otra hija?

Evelyn empezó a llorar.

William sonrió.

—Pregúntale por qué Anna tenía una hermana gemela.

Daniel miró a su madre.

—¿Es verdad?

Evelyn no pudo responder.

Y entonces, desde detrás de William, una mujer de unos cincuenta años apareció lentamente.

Tenía los mismos ojos que Daniel.

El mismo cabello plateado que Evelyn había tenido de joven.

Evelyn dejó escapar un grito.

—Grace.

La mujer miró a Lily.

Después miró a Mother.

—No permitas que ninguno de ellos vuelva a tocar a esa niña.

Mother sintió un escalofrío.

—¿Quién eres?

Grace tenía lágrimas en los ojos.

—La mujer cuyo material genético utilizaron para crearla.

William perdió la sonrisa.

Grace dio un paso hacia él.

—Y también soy la única persona que sabe quién tomó realmente la temperatura de Lily esta mañana.

Adam palideció.

—Fui yo.

Grace negó lentamente.

—No.

Miró directamente a Daniel.

—Cuando Adam llegó, el termómetro ya marcaba 103.7.

Silencio.

Daniel dejó de respirar.

Mother sintió que algo todavía peor estaba a punto de revelarse.

—Entonces ¿quién estaba dentro de mi casa?

Grace abrió la boca.

Pero antes de responder…

William apagó todas las luces del pasillo desde su teléfono.

La sala quedó a oscuras.

Lily empezó a llorar.

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Y desde algún punto detrás de Mother llegó una voz femenina:

—Yo.

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