portal

Chapter 11 - La sangre que no podía borrarse

La tarjeta física de Lily estaba en un archivo externo del estado.

Un juez autorizó su recuperación de emergencia.

Pero había un problema.

Existían dos tarjetas bajo el mismo número.

Mother sintió que ya nada podía sorprenderla.

Se equivocaba.

Tarjeta A:

Lily Carter.

Tarjeta B:

Lily Carter.

Misma fecha.

Mismo hospital.

Diecisiete minutos de diferencia.

Rebecca observó los códigos.

—Esto no ocurre por accidente.

Claire explicó que William había ordenado crear un duplicado para las dos niñas.

Una debía ser eliminada después de verificar el marcador.

Nunca ocurrió.

—¿Por qué?

Claire miró a Grace.

—Porque alguien la escondió.

Grace asintió.

Mother la miró.

—Tú.

—Sí.

Grace había descubierto el nacimiento de la primera niña antes de que Lily naciera.

Cuando supo lo que William planeaba, pagó a una enfermera para que conservara los registros duplicados.

—¿Dónde está la otra niña?

Grace se quedó callada.

Mother sintió algo.

No era culpa.

Era miedo.

—La conoces.

Grace respondió:

—Sí.

Daniel se acercó.

—¿Quién la crió?

Grace miró a Caroline.

Caroline quedó inmóvil.

—No.

Grace cerró los ojos.

—Caroline…

La mujer comenzó a negar con la cabeza.

—No.

—Tu embarazo no terminó como te dijeron.

Caroline se apoyó contra una silla.

El tratamiento que Caroline creía perdido había producido un embarazo.

La clínica informó después de pocas semanas que no había actividad embrionaria.

Pero los registros internos mostraban algo distinto.

La transferencia había continuado.

Caroline había sufrido sangrado.

Fue sedada para un procedimiento.

Y durante aquel periodo la clínica extrajo el embarazo de los registros oficiales.

—Eso no tiene sentido —dijo Caroline—. Yo habría sabido que seguía embarazada.

Grace negó.

—Ese embarazo sí terminó.

Caroline cerró los ojos, confusa.

—Entonces…

—Meses después utilizaron tu identidad para registrar a la primera C-17.

Silencio.

Caroline comprendió.

Ella nunca había dado a luz a la niña.

Su nombre había sido utilizado para crear documentos.

—¿Entonces quién la llevó en el embarazo?

Grace miró a Claire.

Claire respondió:

—Una gestante subrogada.

—¿Quién?

Otra pausa.

—Rebecca Hayes.

La pediatra quedó blanca.

Todos giraron hacia ella.

Rebecca no habló.

Mother sintió frío.

—¿Qué?

Rebecca se sentó lentamente.

—Yo no sabía qué era C-17.

—Pero estuviste embarazada.

—Sí.

Rebecca confesó que dieciocho años atrás había trabajado como enfermera antes de estudiar medicina.

Años después, cuando tenía problemas financieros, aceptó actuar como gestante para una pareja anónima.

El embrión pertenecía supuestamente a pacientes extranjeros.

Después del parto, le dijeron que la bebé sería entregada a sus padres.

Rebecca nunca volvió a verla.

—¿Hace dieciocho años? —preguntó Daniel.

—No.

Rebecca negó.

—Hace dos años.

Eso significaba que la otra C-17 tenía aproximadamente veintidós meses.

Más grande que Lily.

—¿Y cómo terminaste siendo la pediatra que vino a nuestra casa?

Rebecca comenzó a llorar.

—No fue casualidad.

Mother sintió otra traición.

—David me contactó.

Adam miró sorprendido.

—Mi padre.

Rebecca asintió.

David descubrió que ella había sido la gestante de la primera C-17.

Le explicó parcialmente el proyecto.

Cuando supo que Lily estaba en peligro, le pidió que aceptara cualquier visita privada de Daniel.

—Por eso fuiste tan rápido.

—Sí.

—¿Sabías que podía existir otra niña?

—Sabía que había nacido una.

—¿Dónde está?

Rebecca negó.

—Nunca lo supe.

Grace intervino.

—Yo sí.

Mother miró hacia ella.

Grace sacó una fotografía.

Una niña de unos dos años jugando en un jardín.

Cabello oscuro.

Vestido amarillo.

Mother sintió algo extraño al verla.

No parecido físico.

Algo más difícil de explicar.

—¿Quién la tiene?

Grace respondió:

—David.

Adam dejó de respirar.

—Mi padre tiene una hija C-17.

—La protegió durante dos años.

—¿Dónde?

Grace guardó la fotografía.

—En una casa segura.

Adam estaba furioso.

—¿Y nunca me lo dijo?

—Porque eres su padre biológico.

El silencio se volvió absoluto.

Adam miró hacia Lily.

Después hacia la fotografía.

Ambas niñas provenían de su material genético y del de Grace.

Adam era el padre biológico de las dos.

Grace era la madre biológica de las dos.

Pero ninguna de las dos había sido concebida para ellos.

Mother sintió un horror diferente.

No por su propia maternidad.

Por la forma en que William había creado parentescos como si fueran propiedad empresarial.

—Quiero conocerla —dijo Rebecca.

Grace asintió.

—Lo entiendo.

Mother preguntó:

—¿Cómo se llama?

Grace respondió:

—Sophie.

Entonces Adam recibió una llamada.

David.

Contestó inmediatamente.

—Papá.

Una respiración agitada.

Después:

—William encontró la casa.

Adam palideció.

—¿Sophie está contigo?

Silencio.

—Papá.

May you like

David respondió:

—Ya no.

Related Stories

Other posts