Chapter 6 - El hombre al que Daniel enterró

Daniel llegó a la casa antes que la policía.
No debía haberlo hecho.
Lo sabía.
Pero trece meses de mentiras habían destruido cualquier paciencia.
La puerta estaba abierta.
Dentro encontró fotografías.
Su infancia.
Su graduación.
Su boda con Claire.
Noah recién nacido.
Lily en el hospital.
Alguien había observado su vida durante años.
Entonces escuchó una voz.
—Siempre fuiste impulsivo.
Daniel se congeló.
Un hombre mayor apareció al final del corredor.
Cabello gris.
Más delgado.
Pero inconfundible.
Thomas Carter.
Su padre.
—No puede ser.
Thomas sonrió.
—Me alegra verte también.
Daniel sintió rabia, dolor y una extraña necesidad infantil de correr hacia él.
No hizo ninguna de las tres cosas.
—¿Fingiste tu muerte?
—Era necesario.
—¿Para qué?
—Para desaparecer antes de que Marcus entendiera cuánto sabía.
Daniel soltó una carcajada.
—Tú creaste a Marcus.
Thomas perdió la sonrisa.
—Cometí errores.
—Preparaste documentos para incriminarme.
—Al principio.
—¿Al principio?
Thomas explicó que años atrás había participado en operaciones financieras ilegales.
Marcus era joven, brillante y ambicioso.
Thomas lo utilizó.
Después Marcus empezó a construir su propio sistema.
Cuando Thomas intentó salir, Marcus amenazó con destruir a Daniel.
—Entonces fingiste morir.
—Sí.
—Y dejaste que yo heredara una bomba.
Thomas no respondió.
—¿Dónde está Claire?
—Arriba.
Daniel corrió.
Encontró a Claire sentada junto a una ventana.
Viva.
Su rostro estaba más delgado.
Había una cicatriz junto a la sien.
Daniel se quedó en la puerta.
Trece meses de dolor desaparecieron y regresaron al mismo tiempo.
—Claire.
Ella levantó la mirada.
No sonrió.
—Daniel.
Él quiso acercarse.
Claire levantó una mano.
—No.
Daniel se detuvo.
—Pensé que estabas muerta.
—Y antes pensaste que te había abandonado.
—Porque encontré tu nota.
—Yo no la escribí.
—Marcus.
—Sí.
Claire explicó que la noche de su desaparición Marcus la siguió.
Hubo una persecución.
Su coche salió de la carretera.
Ella sobrevivió.
Marcus la encontró antes que la policía y la llevó a Saint Ormond usando documentos falsos.
Durante meses recibió medicación que afectó su memoria.
—¿Cómo saliste?
—Vanessa.
Daniel sintió confusión.
—Entonces ella te salvó.
—Sí.
—¿Y por qué la atacó Lily hoy?
Claire quedó inmóvil.
—¿Atacó a Lily?
Daniel explicó.
El rostro de Claire cambió.
—Entonces Vanessa encontró el teléfono.
—¿Qué teléfono?
Claire se puso de pie.
—El que escondí dentro del peluche de Lily.
—¿Qué había ahí?
—Una grabación.
Daniel sintió frío.
—¿De quién?
—Marcus y Vanessa.
Daniel negó.
—Vanessa me ayudó a escapar, pero no porque fuera inocente.
Claire explicó que Vanessa trabajaba para Marcus desde antes de conocer a Daniel.
Su tarea original era vigilar la casa.
Después se acercó a la familia.
Cuando Claire sobrevivió, Vanessa empezó a tener miedo de Marcus.
Por eso la ayudó.
Pero seguía atrapada.
—¿Entonces Vanessa estaba buscando la grabación?
—Sí.
Daniel pensó en Lily.
—Y estuvo dispuesta a lastimar a mi hija.
Claire cerró los ojos.
—Marcus debe haberla amenazado.
—Eso no la absuelve.
—No.
Thomas apareció.
—Tenemos que irnos.
Daniel giró.
—¿Por qué?
—Porque Marcus sabe que estamos aquí.
En ese momento, un coche se detuvo afuera.
Daniel miró por la ventana.
Marcus salió.
Solo.
Sin arma visible.
Sonriendo.
—Llegó tarde —dijo Thomas.
Claire retrocedió.
Marcus entró en la casa.
—Qué reunión tan conmovedora.
Daniel avanzó.
—Se acabó.
Marcus negó.
—Todavía no.
Sacó un teléfono.
En la pantalla aparecía una transmisión en vivo.
La sala de Daniel.
Noah.
Lily.
Y Vanessa.
Daniel sintió que el corazón se detenía.
—¿Qué has hecho?
Marcus respondió:
—Nada.
La cámara mostró a Vanessa caminando hacia el estudio.
Llevaba algo en la mano.
Un sobre.
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Marcus sonrió.
—Pregunta mejor qué está a punto de hacer tu esposa.