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Chapter 21 - El certificado que Claire escribió primero

Daniel no durmió aquella noche.

La imagen de su madre entrando en la casa seguía persiguiéndolo.

La mujer a la que había llorado durante décadas.

La mujer cuyo funeral recordaba.

La mujer que había pronunciado una frase imposible:

—Fui la primera persona que descubrió quién era realmente Jonathan Carter.

Pero antes de que Daniel pudiera hacerle todas las preguntas, los agentes federales exigieron trasladarla.

No confiaban en la casa.

No confiaban en las cámaras.

Y, después de Margaret, Jonathan, Marcus y los archivos Morris, ya nadie confiaba en ninguna habitación que llevara el apellido Carter.

Claire permaneció con Noah y Lily.

Daniel fue con Sophie al centro federal donde habían empezado a clasificar los documentos recuperados de Morris Restoration Trust.

A las tres de la madrugada, Sophie encontró algo.

—Daniel.

Él levantó la cabeza.

—¿Qué?

—Ven aquí.

En la pantalla aparecía una carpeta antigua.

CLAIRE CARTER / EXIT PROTOCOL.

Daniel sintió un escalofrío.

—¿Qué significa “Exit Protocol”?

Sophie abrió el primer archivo.

Un certificado de defunción.

Claire Carter.

La misma fecha aproximada que más tarde aparecería en los documentos falsificados tras su desaparición.

Pero aquel archivo tenía algo imposible.

Había sido creado seis días antes del accidente de Claire.

Daniel se quedó inmóvil.

—No.

Sophie revisó los metadatos.

—El documento original se creó desde el portátil personal de Claire.

—Marcus pudo acceder.

—Sí.

—Jonathan también.

—Sí.

Sophie tragó saliva.

—Pero la firma de creación no pertenece a ninguno.

Daniel sintió el corazón golpear.

—¿A quién?

Ella giró la pantalla.

CLAIRE CARTER.

Daniel retrocedió.

—Claire preparó su propio certificado de muerte.

No quiso creerlo.

No después de todo.

Después de haber pasado años convencido de que Claire lo había abandonado.

Después de descubrir Saint Ormond.

Las cuentas.

Marcus.

Vanessa.

Los accidentes.

Ahora parecía que una parte de la desaparición sí había comenzado con Claire.

Daniel tomó el teléfono.

—La voy a llamar.

Sophie lo detuvo.

—Espera.

Había más.

El certificado no estaba terminado.

La causa de muerte estaba en blanco.

Lugar:

en blanco.

Pero existía una nota incrustada que no aparecía en las copias posteriores.

Sophie la abrió.

Solo una frase.

“Este documento no debe utilizarse salvo que Daniel empiece a buscarme.”

Daniel sintió que algo se rompía.

—¿Qué?

Sophie siguió leyendo.

Otra nota.

“Si Daniel investiga demasiado pronto, Marcus sabrá que sigo viva.”

Daniel cerró los ojos.

Claire había sabido que podía desaparecer.

Quizá incluso lo había planeado.

—Entonces todo fue voluntario.

—No necesariamente.

Sophie pasó a otra página.

Había una lista de riesgos.

MARCUS.

JONATHAN.

THOMAS.

VANESSA.

ARTHUR.

Y un nombre que Daniel no esperaba.

EMILY MORRIS.

Sophie se quedó completamente inmóvil.

—Emily.

La mujer que murió en el coche que todos creyeron de Sophie.

La hermana secreta de Claire y Rebecca.

La investigadora que había seguido la pista de Marcus.

Daniel miró a Sophie.

—¿Claire conocía a Emily antes del accidente?

—Eso parece.

—¿Cuánto antes?

Sophie buscó.

Encontró registros de hotel.

Tres días.

Dos habitaciones.

Mismo piso.

Claire Carter.

Emily Morris.

Daniel sintió que la historia cambiaba otra vez.

Claire no había descubierto a Emily después.

Había trabajado con ella.

En secreto.

Sophie abrió una grabación.

La voz de Claire.

Mucho más joven.

Nerviosa.

—Si Daniel escucha esto, significa que fallamos.

Después Emily:

—Entonces dile la verdad.

Claire respondió:

—No puedo.

Emily:

—Puedes.

Claire:

—Si sabe que sigo viva, va a buscarme.

Pausa.

—Y si Daniel me busca, ellos utilizarán a Noah.

Daniel dejó de respirar.

Noah.

Aún pequeño.

Ya había sido parte del miedo.

Emily preguntó:

—¿Y qué vas a hacer?

Claire respondió:

—Lo único que hará que deje de buscarme.

Silencio.

Emily:

—¿Qué?

Claire tardó.

—Voy a hacer que crea que lo abandoné.

Daniel sintió que las manos le temblaban.

Sophie no dijo nada.

La grabación continuó.

Emily preguntó:

—¿Y si te odia?

Claire respondió:

—Eso es mejor que enterrarlo.

Daniel cerró los ojos.

Años de rabia.

Años pensando que Claire eligió otra vida.

Todo había sido diseñado.

No por falta de amor.

Sino porque Claire creyó que el odio mantendría a Daniel lejos.

Pero entonces Sophie encontró algo todavía peor.

La grabación no terminaba allí.

Emily decía:

—Entonces falta una cosa.

Claire:

—¿Qué?

—La carta.

Daniel sintió frío.

La carta.

La que él encontró semanas después de la desaparición de Claire.

La carta donde ella parecía confirmar que se iba porque ya no podía vivir con él.

Una pieza que había convertido la desaparición en abandono.

Claire respondió:

—No voy a escribir eso.

Emily:

—Entonces alguien tendrá que hacerlo.

Daniel abrió los ojos.

—¿Quién escribió la carta?

Sophie adelantó.

No había respuesta.

Solo pasos.

Una puerta.

Después una tercera voz femenina.

—Yo puedo hacerlo.

Daniel sintió que el aire desaparecía.

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Conocía esa voz.

Vanessa.

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