Chapter 13 - El secreto de Charles

Por primera vez, Daniel tuvo miedo de descubrir algo sobre Charles.
Hasta entonces, su padre biológico había ocupado un lugar sencillo dentro de aquel laberinto.
Víctima.
Hermano traicionado.
Hombre asesinado por Arthur.
Aquello era casi reconfortante.
Arthur acababa de destruirlo con una frase.
Judith buscó durante horas entre los documentos que Rachel había conservado.
Lucas revisó los papeles de Vermont.
Helen se negó a hablar.
Eso fue lo que confirmó que sabía algo.
—Mamá —dijo Daniel—. Se acabaron los silencios.
Helen parecía agotada.
—Charles no era como Arthur.
—No pregunté eso.
—Cometió un error.
Lucas soltó una risa amarga.
—En esta familia “error” suele significar un delito de veinte años.
Helen no lo reprendió.
—Charles descubrió que Arthur estaba robando dinero a Samuel. Quiso ayudarlo a demostrarlo.
—¿Y?
—Fabricaron documentación.
Daniel frunció el ceño.
Charles y Samuel habían creado contratos falsos para recuperar de Arthur propiedades que creían que les pertenecían.
Arthur los descubrió.
Pero todavía había algo peor.
Helen lloró antes de decirlo.
—Una noche Charles provocó un incendio en uno de los edificios de Arthur.
Daniel quedó inmóvil.
—¿Había gente?
—Pensó que estaba vacío.
La frase fue suficiente.
Una empleada de limpieza quedó gravemente herida.
Nunca volvió a trabajar.
Arthur pagó su tratamiento.
Y guardó todos los documentos del incendio.
—Por eso podía chantajear a Charles.
Helen asintió.
Pero Samuel también sabía.
Y cuando Arthur le ordenó sabotear los frenos, amenazó con entregar a la policía pruebas que implicaban a ambos.
Samuel cedió.
—Entonces Samuel mató a Charles para protegerse.
—Sí.
El héroe desapareció.
Quedó un hombre real.
Capaz de querer a sus hijos y cometer algo terrible.
Daniel sintió una extraña tristeza.
Durante días había querido encontrar una persona completamente inocente.
Rachel.
Charles.
Helen.
Vanessa.
Elise.
Cada vez que elegía una, aparecía otra capa.
Lucas habló:
—Eso no cambia quién ordenó el asesinato.
—No.
Daniel miró a Helen.
—Pero cambia por qué todos guardaron silencio.
Judith encontró entonces otro documento.
Un acuerdo firmado después del accidente de Charles.
Samuel cedía sus acciones restantes a Arthur.
A cambio, Arthur prometía garantizar económicamente a una mujer.
Nombre:
Marianne Price.
—¿Quién es? —preguntó Daniel.
Helen negó.
Elise sí reconoció el nombre.
—Trabajaba para Samuel.
Localizaron a Marianne.
Setenta y ocho años.
Residía en Connecticut.
Aceptó hablar solamente cuando mencionaron a Rachel.
Su primera pregunta fue:
—¿La niña está bien?
Daniel sintió frío.
—¿Maisie?
Marianne comenzó a llorar.
—Entonces Rachel lo hizo.
—¿Qué hizo?
—Consiguió que su hija sobreviviera a todos ellos.
Marianne contó una historia que ninguno esperaba.
Samuel había tenido una relación secreta muchos años atrás.
No con Helen.
No con Miriam.
Con la propia esposa de Arthur.
La madre legal de Rachel.
De aquella relación nació Rachel.
Eso confirmaba lo que Elise había descubierto.
Pero había un segundo embarazo.
Otro hijo de Samuel.
Un niño.
Arthur descubrió la relación antes de que naciera.
El bebé fue entregado secretamente.
Daniel sintió que el patrón volvía.
—¿Nombre?
Marianne negó.
—No lo sé.
—¿Qué relación tiene con Maisie?
La mujer miró directamente a la cámara de videollamada.
—Rachel encontró a ese hermano.
—¿Cuándo?
—Cuatro años atrás.
Lucas palideció.
Daniel lo notó.
—¿Lo conociste?
—No.
Pero mentía.
Daniel se acercó.
—Lucas.
—No.
—Mírame.
Lucas cerró los ojos.
—Rachel creyó durante meses que yo era ese hombre.
—Por eso estuvieron juntos.
—Sí.
—Pero descubriste que no eras él.
—Sí.
—¿Quién era?
Lucas no respondió.
Daniel comprendió que su gemelo estaba protegiendo a alguien.
Marianne continuó:
—Ese hombre es el padre de Maisie.
Vanessa apretó la mano de la niña.
—¿Dónde está?
Marianne dijo:
—Rachel me juró que nunca diría su nombre mientras Arthur siguiera vivo.
Daniel preguntó:
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—¿Por qué?
—Porque el padre de Maisie es la única persona que puede demostrar que Arthur nunca fue dueño legítimo de Carter Holdings.