Chapter 5 - La caja 317

Nadie volvió a dormir aquella noche.
Ethan no permitió que Evelyn se quedara sola con Maisie y tampoco dejó que Corinne se acercara a la niña sin él presente.
La confianza había desaparecido.
Pero había algo peor.
La sospecha empezaba a dividirse en demasiadas direcciones.
Corinne podía estar mintiendo.
Evelyn también.
Y alguien más había colocado tanto el expediente como la llave en lugares diseñados para ser encontrados exactamente aquella noche.
—Esto está preparado —dijo Ethan.
Evelyn asintió.
—Para que nos enfrentemos.
Corinne la miró con desprecio.
—Qué conveniente que seas tú quien lo diga.
A la mañana siguiente, Ethan contactó discretamente a un abogado de confianza llamado Daniel Rhodes.
Daniel examinó copias de los documentos.
Su conclusión fue inmediata.
—Hay algo mal.
—¿Qué?
—Este acuerdo de hace quince años parece auténtico, pero algunas páginas fueron añadidas posteriormente.
—¿Cuándo?
—No puedo saberlo sin análisis forense. Pero esta referencia a Maisie no puede tener quince años. Alguien modificó el archivo.
Aquello confirmó la sospecha de Ethan.
El expediente no era simplemente un secreto antiguo.
Era una trampa moderna construida alrededor de secretos reales.
Daniel también verificó la llave 317.
Correspondía a una caja de seguridad perteneciente a un fideicomiso Mercer.
Pero había un problema.
La caja estaba registrada a nombre de Lucy Mercer.
—Una bebé desaparecida hace catorce años tenía una caja bancaria.
—Y sigue activa —dijo Daniel.
Ethan miró a Evelyn.
—¿Quién paga las cuotas?
Daniel deslizó una hoja por la mesa.
Cada pago anual había sido realizado por una corporación llamada Halcyon Family Services.
Corinne se quedó blanca.
—Yo conozco ese nombre.
—¿De dónde?
—La clínica de fertilidad.
Halcyon era la empresa matriz.
Horas después, acompañados por Daniel, llegaron al banco.
Evelyn presentó documentos que demostraban su maternidad legal. Después de varias llamadas y verificaciones, un gerente accedió a permitirles inspeccionar la caja bajo supervisión.
Dentro no había dinero.
Había tres objetos.
Una pulsera de hospital con el nombre Lucy Mercer.
Una fotografía reciente de una adolescente.
Y un sobre dirigido a Ethan Carter.
La adolescente tenía cabello rubio oscuro y ojos color miel.
En el reverso estaba escrito:
LUCY — 14 AÑOS.
Evelyn se derrumbó en una silla.
—Está viva.
Corinne tomó la foto.
—La conozco.
Todos la miraron.
—¿Qué?
Corinne señaló el rostro.
—La vi hace seis meses en nuestra calle.
Ethan sintió un escalofrío.
—¿Por qué nunca me lo dijiste?
—Pensé que era una adolescente del vecindario.
Daniel abrió el sobre de Ethan.
Dentro había una carta.
Ethan leyó la primera frase.
“Señor Carter: si está leyendo esto, significa que Henry Mercer ha perdido el control de su plan.”
Más abajo aparecía otra línea.
“Maisie nunca fue el objetivo. Usted lo era.”
Ethan dejó de respirar.
—¿Yo?
Daniel continuó leyendo.
Henry Mercer había investigado a Ethan años antes de que conociera a Corinne.
Su matrimonio aparentemente no había sido accidental.
Evelyn miró a su hermana.
—¿Papá te presentó a Ethan?
Corinne negó rápidamente.
—Nos conocimos en Boston.
—¿Dónde?
—En una gala benéfica.
Daniel revisó otro documento.
La gala había sido financiada por una fundación Mercer.
Ethan sintió que su vida entera acababa de reescribirse.
Entonces llegaron al último párrafo.
“Ethan debe descubrir por qué Henry necesitaba específicamente un hijo suyo.”
Debajo había un número de expediente médico.
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Ethan lo reconoció.
Era el número de identificación de su padre fallecido.