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Chapter 8 - El año que Sophie perdió

Claire no respondió.

Sophie volvió a preguntar.

—Mamá… ¿qué año nací?

La habitación permaneció inmóvil.

Rachel sostenía a Maddie contra su pecho. Grant observaba a Claire, esperando otra mentira, otra corrección, otra historia capaz de convertir un documento imposible en algo todavía peor.

Claire se sentó.

—1974.

Sophie soltó una risa nerviosa.

—Yo nací en 1991.

—Eso dice tu certificado actual.

—Tengo treinta y cinco años.

Claire negó lentamente.

—Tienes cincuenta y dos.

Sophie retrocedió.

—Mírame.

—Lo estoy haciendo.

—¿Te parece que tengo cincuenta y dos?

Simon intervino.

—Legacy trabajó con más cosas que fertilidad.

Sophie giró.

—¿Qué significa eso?

Simon explicó que durante los primeros años del programa se investigaron tratamientos celulares experimentales. Algunos estaban destinados a enfermedades sanguíneas infantiles. Sophie había sido una de las primeras pacientes.

No habían detenido su envejecimiento.

Pero determinados tratamientos hormonales y regenerativos habían alterado su desarrollo, mientras años de documentación falsa habían terminado consolidando una edad legal diferente.

Grant sintió náuseas.

—¿Cambiasteis la edad de una niña para esconder un experimento?

Claire lloró.

—Yo no.

—Pero lo permitiste.

—Creí que había muerto.

Robert cerró los ojos.

Sophie lo vio.

—Tú sabías.

—Sabía que sobreviviste.

—¿Sabías lo de mis documentos?

—Sí.

Sophie lo abofeteó.

Robert no se defendió.

—Me robaste treinta años.

—Intentaba darte una vida fuera de Legacy.

—¡Me diste una vida falsa!

Rachel miró el expediente.

Si Sophie había nacido en 1974, entonces sí podía ser madre biológica de Rachel.

—¿Tuviste otra hija?

Sophie quedó paralizada.

—No.

Thomas seguía al teléfono.

—Eso depende de lo que llames tener una hija.

Grant apretó el aparato.

—Habla claro.

Thomas reveló que cuando Sophie tenía dieciocho años biológicos, Legacy obtuvo óvulos durante uno de sus tratamientos.

Sin consentimiento.

Una parte fue almacenada.

Otra utilizada.

Rachel dejó de respirar.

—¿Utilizada con quién?

—Eso está en el archivo.

—Tú lo sabes.

Thomas guardó silencio.

Evelyn gritó al fondo:

—¡Cuelga!

Thomas rio.

—Después de treinta años obedeciéndote, Evelyn, creo que puedo terminar una frase.

La conexión se cortó.

No porque Thomas colgara.

Alguien había desconectado el teléfono.

Grant intentó devolver la llamada.

Nada.

Rachel observó a Sophie.

—Si esto es cierto…

Sophie negó desesperadamente.

—No soy tu madre.

Rachel sintió una punzada inesperada.

No porque quisiera que Sophie lo fuera.

Porque llevaba toda su vida creyendo conocer su propio origen.

Ahora incluso eso podía pertenecer a Legacy.

Robert abrió su vieja copia de archivos.

Encontró el registro.

Sophie Vale.

Extracción: 1992 según documento falso.

Fecha real corregida: 1992 también.

Edad biológica real: dieciocho.

Procedimiento:

SV-O2.

Resultado:

dos embriones viables.

Rachel se quedó inmóvil.

—Dos.

Uno había sido implantado.

El otro almacenado.

—¿Quién nació del primero?

Simon pasó páginas.

La identificación estaba censurada.

Pero había una fecha de nacimiento.

Rachel dijo la suya.

Era exactamente la misma.

Grant cerró los ojos.

Sophie se sentó.

—Entonces Rachel…

—Podría ser tu hija biológica —dijo Simon.

Rachel no reaccionó.

Miró a Maddie.

Si Sophie era madre biológica de Rachel…

y Maddie provenía de otro material reproductivo de Sophie…

Rachel había gestado a alguien genéticamente relacionada con ella de una manera que nadie había entendido.

—Necesitamos pruebas reales —dijo Rachel—. No otro archivo.

Sophie asintió inmediatamente.

—Sí.

Por primera vez estaban de acuerdo.

Se tomaron muestras independientes.

Laboratorio federal.

Cadena de custodia.

Sin Bennett Biomedical.

Sin Legacy.

El resultado llegó horas después.

Rachel y Sophie.

Relación madre-hija:

excluida.

Grant sintió alivio.

Rachel también.

Sophie comenzó a llorar.

—Entonces Thomas mintió.

Simon seguía leyendo.

—No necesariamente.

Segunda relación analizada.

Rachel y Sophie:

hermanas.

Probabilidad superior al 99 %.

Nadie habló.

Claire dejó escapar un sonido ahogado.

Rachel giró hacia ella.

—¿Qué?

Sophie hizo lo mismo.

—Mamá.

Claire estaba llorando.

—Yo nunca supe qué hicieron con el segundo embrión.

Rachel sintió que el suelo volvía a desaparecer.

—¿Qué segundo embrión?

Claire miró a Simon.

Él entendió.

El tratamiento que produjo a Sophie décadas atrás no había producido una sola niña.

Había producido dos embriones.

Sophie fue implantada primero.

El segundo permaneció congelado durante casi veinte años.

Después alguien lo utilizó.

Rachel susurró:

—Yo.

Claire cerró los ojos.

Rachel no era hija de Sophie.

Era su hermana biológica.

Nacida décadas después.

Grant miró a Maddie.

—Entonces si Maddie también proviene de material de Sophie…

Simon negó.

—Todavía no sabemos exactamente qué es Maddie.

Robert abrió otra sección.

Allí estaba la pieza que faltaba.

SV-O2.

Segundo embrión viable.

Estado:

TRANSFERIDO.

Madre gestacional:

Marianne Cole.

Rachel dejó de respirar.

—Ese era el nombre de mi madre.

La mujer que la había criado.

La mujer que había muerto cuando Rachel tenía diecisiete años.

Simon leyó la autorización.

Firma:

Thomas Bennett.

Y debajo había otra.

Supervisor médico:

Dr. Adrian Cole.

Rachel quedó completamente blanca.

—Ese era mi padre.

Grant la miró.

—¿Tu padre adoptivo?

Rachel negó lentamente.

—Eso creía.

Simon buscó el nombre en los archivos históricos de Legacy.

Adrian Cole apareció.

Investigador.

Especialista en genética reproductiva.

Miembro fundador del proyecto.

Y junto a su nombre había una fotografía.

Rachel la miró.

Después miró a Simon.

El parecido era imposible de ignorar.

Simon también lo vio.

—No.

Robert se acercó.

—¿Qué?

Simon amplió la ficha.

Nombre legal:

Adrian Cole.

Nombre de nacimiento:

Adrian Vale.

Simon se quedó sin aire.

—Mi hermano.

Rachel sintió que las paredes se cerraban.

El padre que la había criado…

era hermano de Simon.

Y Simon era padre biológico de Grant.

Eso convertía a Rachel y Grant en miembros de dos ramas de la misma familia.

Grant preguntó lo único que importaba.

—¿Qué relación genética tenemos Rachel y yo?

Simon no respondió.

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Porque ya había comprendido.

Y su rostro dijo que quizá Grant acababa de encontrar una verdad peor que el nombre de Thomas Bennett.

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