Chapter 18 - El segundo embrión

Rachel sintió un miedo distinto.
Maddie ya estaba viva.
Protegida.
Pero el segundo embrión podía convertirse en otra persona creada sin saber por qué.
Sophie se quedó mirando el código.
—Quiero destruirlo.
Simon respondió:
—Primero debemos confirmar qué es.
—Es mío.
—Puede que los registros estén equivocados.
—Entonces lo confirmamos y después lo destruyo.
Rachel entendió.
Por primera vez alguien cuya muestra había sido robada podía decidir.
La policía rastreó el contenedor.
Sistema de temperatura con GPS.
Helen había olvidado —o querido— dejar activo el transmisor.
Ubicación:
aeropuerto privado.
Llegaron antes del despegue.
Helen estaba sola.
No opuso resistencia.
El contenedor estaba intacto.
—¿Dónde está Michael?
Helen respondió:
—No lo sé.
Grant no le creyó.
Rachel sí.
Porque Helen parecía aterrorizada.
—¿Por qué huiste?
—Michael me ordenó llevar el embrión a Montreal.
—¿Y obedeciste?
—Al principio.
—¿Qué cambió?
Helen miró a Maddie.
—Descubrí qué había dentro.
No era simplemente un embrión hermano de Maddie.
Había sido creado cuarenta años antes.
Utilizando material de Sophie.
Pero el componente masculino no era A-17.
Era MB-03.
Michael.
Sophie sintió náuseas.
Michael había utilizado su propio material.
—¿Está genéticamente relacionado conmigo?
Simon hizo el cálculo.
Michael era hermano de Robert y Daniel.
Robert era padre de Sophie.
Eso convertía a Michael en tío biológico de Sophie.
Una combinación de alto parentesco.
Exactamente el tipo de práctica que Legacy había usado para concentrar rasgos.
—Destrúyelo —dijo Sophie.
Helen asintió.
—Eso iba a hacer.
Rachel observó a la doctora.
—¿Por qué debería creerte?
Helen sacó una autorización ya preparada.
Destrucción solicitada.
Firma:
Helen Ward.
Testigo pendiente:
Sophie Vale.
Sophie tomó el bolígrafo.
Pero antes de firmar preguntó:
—¿Por qué Michael lo conservó?
Helen respondió:
—Porque Maddie no era el resultado que esperaba.
Grant sintió miedo.
—¿Qué esperaba?
—Una variante concreta.
Maddie no la tenía.
El segundo embrión sí.
—¿Qué variante?
Helen dudó.
—No es una enfermedad.
—Entonces ¿qué?
—Una respuesta inmunitaria extremadamente rara.
Una característica capaz de hacer que ciertas terapias celulares funcionaran sin rechazo.
Valor médico enorme.
Valor comercial incalculable.
Sophie sintió asco.
—Otra patente con piernas.
Helen cerró los ojos.
—Sí.
Sophie firmó.
El embrión fue destruido bajo supervisión.
Por primera vez Legacy perdió una muestra porque la persona de quien había sido tomada pudo decir no.
Rachel sintió que aquello importaba más que cualquier fideicomiso.
Entonces el sistema marcó:
SECONDARY SAMPLE TERMINATED.
ROOT-01 reaccionó inmediatamente.
Cuenta atrás cancelada.
Todos quedaron inmóviles.
Grant miró a Thomas.
—¿Qué pasó?
Daniel revisó.
Michael había configurado la liberación dependiendo de que ambas líneas RB-041 siguieran viables.
Con el segundo embrión destruido, Legacy Original ya no se publicaría automáticamente.
Rachel sintió alivio.
Después vio otro mensaje.
PROTOCOL SUCCESSION INITIATED.
—¿Qué es eso?
Thomas palideció.
—Michael cambió de plan.
El control de Legacy estaba transfiriéndose.
No a Maddie.
A una entidad jurídica.
Nombre:
Maddie Bennett Foundation.
Creada seis meses antes de su nacimiento.
Grant sintió frío.
—¿Quién la creó?
Helen cerró los ojos.
—Yo firmé.
—¿Por orden de Michael?
—Sí.
—¿Quién es el director?
Helen no respondió.
Rachel avanzó.
—¿Quién?
—Grant Bennett.
Grant quedó inmóvil.
—Yo nunca firmé.
Helen sacó el documento.
Firma digital válida.
Certificado biométrico.
Grant recordó una sesión en la clínica.
Le hicieron firmar consentimientos electrónicos.
Docenas.
Uno había contenido autorización oculta.
Otra vez su consentimiento convertido en disfraz.
Pero el documento tenía una cláusula.
Si Grant rechazaba el cargo, pasaba al siguiente director.
Rachel Bennett.
Rachel sintió rabia.
—No.
Después Sophie.
Después Simon.
Después Robert.
Michael había construido una cadena donde cualquier rechazo simplemente movía el control a otro miembro de la familia.
—¿Cómo lo detenemos?
Helen respondió:
—Todos tienen que rechazarlo.
Uno por uno.
Grant firmó rechazo.
Rachel.
Sophie.
Simon.
Robert.
El sistema procesó.
NEXT DIRECTOR:
Thomas Bennett.
Thomas sonrió tristemente.
—Por supuesto.
Grant lo miró.
—Recházalo.
Thomas tomó el dispositivo.
Firmó.
NEXT DIRECTOR:
Evelyn Bennett.
Silencio.
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Nadie sabía dónde estaba Evelyn.
Y tenían cuarenta y ocho minutos antes de que su nombramiento se volviera automático.