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Chapter 7 - El hombre detrás del nombre

Robert Bennett tenía setenta años.

Y llevaba treinta y cinco viviendo bajo otra identidad.

La policía lo encontró en Pennsylvania.

No intentó huir.

Cuando Grant entró en la habitación, Robert lo observó durante varios segundos.

—Te pareces a Simon.

Grant sintió una amarga ironía.

—Parece que todos conocían a mi padre menos yo.

Robert bajó la mirada.

Rachel fue directamente al punto.

—¿Por qué se utilizó RB-041 para concebir a Maddie?

Robert pareció sorprendido.

—Yo no lo autoricé.

—Evelyn sí.

—Entonces cometió exactamente el error que esperaba.

Grant frunció el ceño.

—¿Error?

Robert explicó que el embrión RB-041 nunca había sido un instrumento para obtener las patentes.

Era una trampa legal.

Thomas y Robert habían descubierto los experimentos de Evelyn.

Sabían que ella estaba obsesionada con Legacy.

Así que modificaron el fideicomiso.

Si Evelyn utilizaba alguna muestra del programa sin consentimiento y nacía un niño, no heredaría las patentes.

Activaría automáticamente la liberación de todos los archivos de Legacy.

Rachel quedó inmóvil.

—Maddie activó la prueba contra Evelyn.

Robert asintió.

—En el momento de su nacimiento.

—¿Entonces por qué no salió nada?

—Porque alguien bloqueó la liberación.

—¿Quién?

—Thomas.

Grant sintió frío.

—¿Está vivo?

Robert lo miró.

—Sí.

Grant cerró los ojos.

—¿Dónde?

—Con Evelyn.

Todo cambió otra vez.

Thomas no era víctima de Evelyn.

Habían trabajado juntos.

Cuando Thomas descubrió que Legacy podía valer miles de millones en patentes médicas, dejó de intentar destruirlo.

Se volvió parte del sistema.

Robert huyó.

Claire desapareció.

Simon guardó silencio.

Y Evelyn continuó esperando la oportunidad perfecta.

—Maddie —susurró Rachel.

Robert asintió.

Evelyn utilizó RB-041 creyendo que el nacimiento de Maddie le entregaría el fideicomiso.

Cuando descubrió que había activado la cláusula contraria, entró en pánico.

—¿Y el pastel?

Robert palideció.

—¿Qué pastel?

Rachel explicó el colorante.

Robert se levantó inmediatamente.

—¿Maddie lo ingirió?

—Muy poco. ¿Por qué?

—Porque no estaban comprobando una marca.

Rachel sintió frío.

—Entonces ¿qué?

—El compuesto reacciona con una proteína específica presente en personas derivadas de RB-041.

Grant entendió.

—Evelyn estaba verificando que Maddie fuera realmente ese embrión.

—Sí.

Rachel sintió una oleada de furia.

Evelyn había utilizado el cumpleaños para confirmar la identidad biológica de Maddie.

Y después había provocado deliberadamente a Grant.

—Quería que Grant dijera que Maddie no era su hija.

Robert asintió.

—Necesitaba una ruptura familiar documentable.

—Para solicitar custodia.

—Sí.

Pero había algo que Evelyn ignoraba.

Robert había conseguido una copia completa de Legacy.

Y Maddie había activado automáticamente una segunda cláusula.

—¿Cuál?

—Si Evelyn intentaba obtener custodia del descendiente RB-041, perdía inmediatamente cualquier derecho sobre Bennett Biomedical Trust.

Grant soltó una risa sin humor.

—Cayó en otra trampa.

—Todavía no.

—¿Por qué?

—Porque la solicitud nunca fue presentada.

Rachel recordó los papeles encontrados.

Preparados.

No presentados.

Evelyn todavía podía retroceder.

Entonces el teléfono de Grant sonó.

Evelyn.

Él respondió.

—¿Dónde estás?

—Con Thomas.

Grant apretó el teléfono.

—Ponlo.

Una voz masculina apareció.

La voz de su padre.

El hombre que había llorado durante años.

—Hola, Grant.

Grant cerró los ojos.

—Estás vivo.

—Sí.

—¿Por qué?

—Porque algunas muertes son más útiles que una vida pública.

Grant sintió asco.

—Usaste a Maddie.

Thomas respondió:

—No.

Pausa.

—Evelyn lo hizo sin comprender qué era RB-041.

Rachel se acercó al teléfono.

—Entonces ¿qué era realmente?

Thomas guardó silencio.

Robert cambió de expresión.

—No le escuches.

Grant miró a Robert.

Thomas continuó:

—Robert nunca te contó por qué él y Claire crearon ese embrión.

Claire palideció.

—Thomas.

—¿Qué? —preguntó Rachel.

Thomas respondió:

—RB-041 no fue un embrión común.

Claire cerró los ojos.

Rachel sintió un escalofrío.

—Explícalo.

Claire habló antes que Thomas.

—Se creó para salvar a alguien.

Grant frunció el ceño.

—¿A quién?

Claire miró a Robert.

Él no pudo sostenerle la mirada.

—A nuestra primera hija.

Silencio.

Claire había tenido una niña antes del tratamiento.

Sophie.

Sufría una enfermedad sanguínea grave.

RB-041 fue concebido buscando compatibilidad genética para ayudarla.

Pero Sophie murió antes de que pudiera realizarse el procedimiento.

—Entonces conservaron el embrión.

Claire asintió.

—Yo pedí destruirlo.

—Y Evelyn lo robó.

—Sí.

Rachel miró a Maddie, dormida en sus brazos.

Su hija había sido creada décadas antes por una familia que jamás imaginó que llegaría a nacer.

Pero Thomas dijo:

—Claire todavía está mintiendo.

Robert se levantó.

—Cállate.

—Sophie no murió.

Claire perdió el color.

Rachel sintió que la habitación se congelaba.

—¿Qué?

Thomas continuó:

—Robert la escondió.

Claire miró a su antiguo esposo.

—Dime que no es verdad.

Robert no respondió.

—¡Robert!

Él cerró los ojos.

—Sophie sobrevivió.

Claire dejó escapar un sollozo.

—Me dijiste que nuestra hija había muerto.

—Era la única forma de sacarla de Legacy.

—¿Dónde está?

Robert respondió:

—Cerca.

La puerta de la habitación se abrió.

Una mujer de unos treinta y cinco años entró.

Claire dejó de respirar.

—Sophie.

La mujer tenía lágrimas en los ojos.

—Hola, mamá.

Claire corrió hacia ella.

Pero Sophie no la abrazó.

Miraba a Maddie.

Rachel sintió inmediatamente que algo no estaba bien.

—¿Qué pasa?

Sophie habló:

—Necesito ver el resultado de ADN.

Grant le entregó una copia.

Sophie leyó.

Después volvió a leer.

Su rostro perdió el color.

—Esto no puede ser.

—¿Qué?

—RB-041 no es el código del embrión.

Todos quedaron inmóviles.

Robert susurró:

—Sophie.

—Es el código de mi muestra.

Rachel apretó a Maddie.

—¿Tu muestra?

Sophie levantó la mirada.

—Cuando era niña, Legacy tomó tejido reproductivo mío antes del tratamiento.

Claire se quedó paralizada.

—Entonces…

Sophie negó.

—El embrión original tenía otro número.

Grant preguntó:

—¿Qué significa eso para Maddie?

Sophie miró el resultado.

—Que Claire no es su madre biológica.

Silencio.

Claire retrocedió.

—¿Quién es?

Sophie comenzó a llorar.

—Yo.

Rachel sintió que el corazón se detenía.

Eso explicaba por qué la prueba había señalado primero a Thomas, después a Robert y después relaciones parciales imposibles: los registros de referencia habían sido deliberadamente mezclados durante décadas.

Grant preguntó:

—¿Y el padre?

Sophie miró a Robert.

—Eso es lo que todavía no entiendo.

El teléfono seguía conectado.

Thomas habló.

—Yo sí.

Grant levantó el aparato.

—¿Quién?

Thomas respondió:

—Mira otra vez el documento que Rachel le lanzó a Grant durante la fiesta.

Rachel abrió el sobre original.

Primera página.

Segunda.

Tercera.

Había una hoja que ninguno había leído completamente en medio del caos.

“Coincidencia paternal primaria.”

Un nombre.

Rachel se quedó inmóvil.

Grant vio su expresión.

—¿Quién es?

Rachel levantó lentamente la mirada hacia Robert.

Él retrocedió.

—No.

Grant tomó el papel.

El nombre decía:

Robert Bennett.

Silencio absoluto.

Claire se llevó una mano a la boca.

Sophie parecía incapaz de respirar.

Grant entendió antes de poder decirlo.

—Robert es el padre de Sophie.

Claire asintió.

—Sí.

—Y el documento dice que también es el padre biológico de Maddie.

Rachel sintió horror.

Eso era genéticamente imposible mediante una concepción ética.

Sophie era hija de Robert.

Si Maddie provenía del material de Sophie, Robert no podía ser utilizado también como padre sin crear una relación genética extremadamente cercana.

Thomas soltó una risa baja desde el teléfono.

—Ahora entiendes por qué Evelyn está aterrorizada.

Grant sintió náuseas.

—¿Quién creó ese embrión?

—Yo no.

—¿Quién?

Thomas respondió:

—Pregúntale a Rachel.

Silencio.

Grant giró.

Rachel quedó completamente inmóvil.

—¿Qué?

—Yo no sé nada de esto.

Thomas dijo:

—No dije que Rachel lo hubiera creado.

Pausa.

—Dije que preguntaras por qué la clínica la eligió específicamente a ella para llevarlo.

Rachel sintió un frío profundo.

—¿Me eligieron?

Grant la miró.

—Pensábamos que elegimos nosotros esa clínica.

Thomas respondió:

—Eso es lo que necesitaban que pensarais.

Rachel apretó a Maddie contra su pecho.

—¿Quiénes?

Antes de que Thomas respondiera, una voz femenina apareció junto a él.

Evelyn.

—No se lo digas.

Thomas se rio.

—Demasiado tarde.

Rachel preguntó:

—¿Por qué yo?

Evelyn gritó desde el teléfono:

—¡THOMAS!

Él ignoró a su esposa.

—Porque Rachel Bennett no se llamaba Rachel Bennett cuando nació.

Grant quedó inmóvil.

Rachel sintió que el suelo desaparecía.

—¿Qué estás diciendo?

—Tu expediente original está dentro del mismo archivo de Legacy.

—¿Quién soy?

Thomas guardó silencio durante dos segundos.

Después respondió:

—La segunda hija de Sophie.

Nadie respiró.

Sophie dejó caer los documentos.

—Eso es imposible.

Rachel retrocedió.

—Tengo treinta y tres años.

Sophie tenía aproximadamente treinta y cinco.

No podía ser su madre.

Thomas soltó una carcajada.

—Exactamente.

Pausa.

—Así que ahora pregunta por qué el expediente dice que Sophie nació hace cincuenta y dos años.

Sophie quedó completamente blanca.

Claire la miró.

Robert retrocedió.

Grant apretó el teléfono.

Y Rachel comprendió que la mentira más grande de la familia Bennett no era quién había concebido a Maddie.

Era que las edades, las identidades y hasta las generaciones registradas en Legacy habían sido falsificadas durante décadas.

Entonces Sophie susurró:

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—Mamá… ¿qué año nací realmente?

Claire cerró los ojos.

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