Chapter 5 - La muerte de Thomas

Thomas no tenía cáncer.
Al menos no al principio.
Sus expedientes originales mostraban una enfermedad autoinmune tratable.
Seis meses después, los registros cambiaron.
Nuevo diagnóstico.
Cáncer agresivo.
Nuevo médico.
Nueva clínica.
Firma de autorización:
Evelyn Bennett.
Grant sintió que apenas podía respirar.
—¿Mi madre mató a Thomas?
Simon negó.
—No puedo demostrar eso.
Rachel preguntó:
—¿Qué puedes demostrar?
—Que Thomas creía que alguien estaba alterando su tratamiento.
Simon había recibido una carta semanas antes de la muerte de Thomas.
Nunca la entregó.
Grant lo miró con desprecio.
—¿Por qué?
—Tenía miedo.
—Todos tenían miedo mientras él moría.
Simon aceptó el golpe.
La carta decía:
“Si Legacy continúa después de mi muerte, Grant será el siguiente instrumento.”
Grant frunció el ceño.
—¿Instrumento para qué?
Thomas había descubierto que Evelyn pretendía utilizar la siguiente generación para recuperar determinados activos familiares.
Bennett Biomedical Trust poseía patentes valoradas en cientos de millones.
Cuando Thomas cerró el programa, transfirió esas patentes a un fideicomiso.
La cláusula era extraña.
Los derechos pasarían al primer descendiente biológico reconocido de una determinada rama Bennett.
Rachel sintió frío.
—Maddie.
Simon asintió.
Si Maddie había sido concebida utilizando RB-041, alguien podía haber diseñado deliberadamente su parentesco para activar aquella cláusula.
—Entonces Evelyn quería crear una heredera.
—Probablemente.
Grant recordó la fiesta.
El ataque contra Maddie.
—¿Por qué lastimaría a la niña si la necesita?
Rachel lo miró.
Esa era la pregunta correcta.
Evelyn había parecido cruel.
Pero quizá el pastel no había sido solamente crueldad.
Rachel recordó algo.
Antes de hundir el rostro de Maddie en el pastel, Evelyn había observado su boca.
Después su nariz.
Como si buscara algo.
—¿Qué había en el pastel?
Grant quedó inmóvil.
Regresaron a casa con la policía.
El pastel había sido retirado.
Evelyn también había desaparecido.
Pero quedaban restos.
El laboratorio encontró una sustancia.
No venenosa.
Un colorante médico invisible a simple vista que fluorescía bajo determinada luz.
Simon reconoció el compuesto.
—Se utilizaba en Legacy.
—¿Para qué?
—Para marcar muestras durante pruebas de contacto.
Rachel sintió horror.
—¿Evelyn estaba intentando marcar a Maddie?
Simon negó.
—O comprobar si ya estaba marcada.
Silencio.
Grant recordó la sonrisa de Evelyn después de decir que Maddie no era su hija.
Ella había esperado aquella acusación.
Había querido que Grant rechazara a la niña.
—¿Por qué?
Rachel encontró la respuesta dentro del bolso que Evelyn había dejado.
Un billete de avión.
Una identidad falsa.
Y una orden judicial preparada para solicitar custodia de Maddie.
Solicitante:
Evelyn Bennett.
—Quería que nuestro matrimonio se rompiera —dijo Rachel.
Si Grant negaba la paternidad y Rachel quedaba sola, Evelyn podía utilizar los registros genéticos y la fortuna familiar para argumentar que Maddie estaba en peligro.
Todo había sido preparado.
Pero entonces Simon encontró otro documento.
Una prueba de ADN reciente.
Maddie Bennett.
Comparación:
Evelyn Bennett.
Resultado:
sin relación biológica significativa.
Grant quedó inmóvil.
—Eso es imposible.
Si Evelyn no estaba genéticamente relacionada con Maddie…
entonces RB-041 no provenía de la familia Bennett a través de ella.
Rachel miró a Simon.
—¿Quién era realmente la muestra?
Simon pasó la página.
Había un nombre escrito a mano.
Claire Vale.
Simon dejó caer el documento.
Grant lo vio.
—¿Quién es Claire Vale?
Simon parecía aterrorizado.
—Mi hermana.
—¿Dónde está?
May you like
Simon levantó la mirada.
—Evelyn me dijo que murió hace treinta y cinco años.