Chapter 7 - La revisión que nunca estuvo programada

Grace miró a Hayes.
—Usted me asignó la investigación.
—Sí.
—Y Lucas ya trabajaba para usted.
—Sí.
—¿Por qué ocultarlo?
Hayes miró alrededor.
—Porque sabía que el equipo estaba comprometido.
Grace sintió rabia.
—Me utilizó.
—Te protegí.
—No me protegió. Me dejó investigar una red infiltrada sin decirme que mi propio enlace filtraba información.
Hayes aceptó el golpe.
—Si Cross sabía que yo sospechaba, habría desaparecido.
Vanessa preguntó:
—¿Y Lucas?
Hayes respondió:
—Iba a sacar la memoria aquella noche.
—¿La memoria con los registros clonados?
—No.
Todos quedaron inmóviles.
Hayes explicó que Lucas había descubierto algo mucho más grave.
Los contratos falsos eran una cortina.
El verdadero objetivo era crear identidades militares duplicadas capaces de entrar en instalaciones restringidas sin activar alarmas.
No para robar dinero.
Para mover información clasificada.
Grace miró a Ethan.
—Tu credencial era un prototipo.
Hayes asintió.
—Uno de varios.
Ethan parecía enfermo.
—¿Quién los estaba usando?
Hayes miró a Vanessa.
—Eso es lo que Lucas descubrió.
Vanessa dio un paso atrás.
—No.
Grace recordó el brazalete.
—La fotografía del almacén.
Vanessa cerró los ojos.
Grace comprendió.
—No estabas recuperando una memoria.
—Sí lo estaba.
—Pero también estabas entregando algo.
Vanessa empezó a llorar.
—No sabía lo que era.
—¿Qué entregaste?
—Una credencial.
—¿De quién?
Silencio.
—¿De quién, Vanessa?
Ella miró a Grace.
—La tuya.
Grace sintió frío.
Durante meses alguien había utilizado una copia de su identidad.
No solo accesos administrativos.
Su identidad completa.
Hayes preguntó:
—¿A quién se la entregaste?
—A Adrian.
Ethan cerró los ojos.
Grace preguntó:
—¿Dónde está Adrian ahora?
Vanessa negó.
—No lo sé.
La radio de uno de los oficiales crepitó.
Un agente se acercó a Hayes y susurró algo.
Su rostro cambió.
—¿Qué pasa? —preguntó Grace.
Hayes no respondió inmediatamente.
—General.
—Hace siete minutos alguien utilizó una credencial asociada a ti para entrar en el archivo seguro del edificio.
Grace quedó inmóvil.
—Estoy aquí.
—Lo sabemos.
—Entonces Adrian está aquí.
Hayes dio órdenes inmediatas.
Se cerraron las salidas.
Patricia empezó a reír.
Grace giró.
—¿Qué tiene de gracioso?
—Seguís creyendo que Adrian es el hombre que buscáis.
Ethan la miró.
—Mamá, cállate.
—¿Por qué?
Patricia se volvió hacia Grace.
—¿Quieres saber por qué Ethan te advirtió que te arrepentirías?
Grace no respondió.
Patricia continuó:
—Porque Adrian no es quien está usando tu identidad.
Hayes frunció el ceño.
—¿Quién?
Patricia sonrió.
—Su esposa.
Ethan perdió el color.
—Mamá.
Grace sintió que algo no encajaba.
—¿Qué esposa?
Patricia miró a Vanessa.
Vanessa comenzó a temblar.
Ethan susurró:
—No.
Patricia respondió:
—Adrian se casó hace nueve meses.
Grace preguntó:
—¿Con quién?
Patricia observó el brazalete dorado.
Vanessa cerró los ojos.
—Conmigo.
Silencio.
Ethan la miró como si nunca la hubiera visto.
Grace comprendió de inmediato.
Vanessa había estado ligada a Adrian todo el tiempo.
—Entonces el dinero que Ethan te envió…
—Terminó en manos de Adrian.
—¿Y el brazalete?
Vanessa lo sostuvo.
—Era suyo.
—¿Por qué tu padre te ayudó?
Vanessa no respondió.
Hayes sí.
—Porque Cross no estaba protegiendo a Patricia.
Grace giró.
—¿A quién protegía?
—A Adrian.
Un oficial regresó corriendo.
—General, encontramos algo.
Traía una tablet.
Video de seguridad.
Un hombre con uniforme militar entraba en el archivo.
Cabello oscuro.
Rostro parcialmente oculto.
Ethan.
O alguien casi idéntico.
La imagen siguiente lo mostró retirando una carpeta.
Después se volvió directamente hacia la cámara.
Grace sintió un escalofrío.
No era Ethan.
Era Adrian.
Pero algo llamó su atención.
En su uniforme no llevaba la credencial de Ethan.
Llevaba una con el nombre:
GRACE WALKER.
Hayes quedó inmóvil.
—¿Por qué utilizaría tu nombre si físicamente es un hombre?
Grace comprendió.
—Porque no está intentando hacerse pasar por mí frente a una persona.
—Está engañando al registro digital —dijo Hayes.
La alarma del salón se activó.
Todas las puertas se cerraron.
Ethan levantó la cabeza.
—¿Qué pasa?
Un mensaje llegó al teléfono de Grace.
Número desconocido.
“YA ENCONTRÉ LO QUE LUCAS ESCONDIÓ.”
Grace miró alrededor.
Otro mensaje.
“NO CONFÍES EN HAYES.”
Ella levantó lentamente la mirada hacia el general.
Hayes vio su expresión.
—¿Qué recibiste?
Grace no respondió.
Tercer mensaje.
Una fotografía.
Lucas Reed.
Vivo.
Tomada aquel mismo día.
Grace dejó de respirar.
—Eso es imposible.
Hayes vio la pantalla.
Por primera vez perdió completamente la calma.
—Grace, dame el teléfono.
Ella retrocedió.
—¿Por qué?
—Ahora.
Eso fue suficiente.
Grace sostuvo el dispositivo contra su pecho.
Otro mensaje apareció.
“LUCAS NUNCA MURIÓ EN FORT HALDEN.”
Después:
“HAYES IDENTIFICÓ EL CUERPO.”
Todos miraron al general.
Hayes se quedó inmóvil.
Grace sintió que su investigación entera se derrumbaba.
—¿Es verdad?
—Puedo explicarlo.
—¿Identificó personalmente a Lucas?
Hayes no respondió.
Ethan susurró:
—Grace…
Ella levantó una mano.
Último mensaje.
Un video comenzó a reproducirse.
Lucas Reed aparecía sentado en una habitación desconocida.
Vivo.
Miró directamente hacia la cámara.
—Mayor Walker, si está viendo esto, la revisión ya comenzó.
Grace dejó de respirar.
Lucas continuó:
—Pero no es una revisión sobre Ethan.
Ethan levantó la cabeza.
Patricia perdió la sonrisa.
Vanessa apretó el brazalete.
—Entonces ¿sobre quién? —susurró Grace.
Lucas miró hacia alguien fuera de cámara.
Después volvió a mirar al objetivo.
—Sobre el oficial que creó toda su investigación para encontrar una carpeta antes que nosotros.
Grace lentamente giró hacia Hayes.
Él permanecía inmóvil.
Lucas añadió:
—Y esa persona está en el salón con usted.
Hayes dio un paso hacia Grace.
—Apaga eso.
Grace no se movió.
—¿Por qué?
Su teléfono mostró una última imagen.
La carpeta robada del archivo.
En la portada aparecía una fotografía antigua.
General Robert Hayes.
Patricia Walker.
Nathan Cross.
Y un cuarto oficial joven.
Richard Walker.
El padre de Ethan, muerto doce años antes.
Grace miró a Ethan.
Él quedó blanco.
—Mi padre…
En el video, Lucas dijo:
—Antes de preguntar quién clonó las credenciales, pregunte quién creó el programa original.
Grace levantó lentamente la mirada.
May you like
Hayes dejó de parecer tranquilo.
Y Ethan comprendió finalmente por qué su madre llevaba años protegiendo algo mucho más grande que dinero.